Entradas

Mostrando entradas de abril 29, 2010

La despedida -Cuento-

. . No estaba muy seguro de hacerlo. Pensó que no era justo. Pero el tiempo ya era llegado, lo tomó entre sus manos. Lo acarició con los dedos. Jugó con él una última vez. Se puso la ropa para no arrepentirse, aunque lo hizo de forma sistemática y pausada; fua a la gabeta de su mesa de noche, la abrio, dio un vistazo rápido y tomo unos boxers ajustados, una franelilla para el sudor y unas medias deportivas. Se puso las prendas de vestir en el mismo orden que las sacó de la gabeta, el mismo orden en que posó su mirada en ellas. Llegó al closet y bajó todos los pantolones jeans que tenía, los tiró en la cama uno al lado del otro, los miró por un minuto completo y se puso el mismo que le había regalado su hermano cuando prometieron no separarse nunca aunque estuvieran lejos, por lo que se quedó cada uno con un compañero como testigo, hasta que uno de los dos se muriera y llegado ese día morírian los testigos del pacto. Se puso una camisa de algodón y mientras la abotonaba, lloraba la muer...

Encuentro -relato corto-

Percibí su sombra en el silencio de la celda. Su silueta se proyectó junto a mi cuerpo, mirándome en la penumbra. Mientras me veía yo pensaba recostado, con mí vista en el mazo de cartas. Al tomar una y virarla, el rostro burlesco de bufón se hizo visible. “¡Qué irónica mi suerte!”, —me dije—. Porque siempre jugaba solitario para medir el peso de la fortuna, rastreando la brecha de cómo hundir la competencia en el salón de apuestas. Pero ahora estaba preso, sin una sola carta por jugar. ––Viendo a tantos infelices llegar y partir de este lado de los barrotes, ¿no te gustaría volver afuera?, —propuso la sombra del otro lado de las rejas. ––Sin importar que merecieran o no estar aquí, —respondí— la mayoría estaría igual allá afuera. Aquí todo ocurre con esa regularidad mecánica que encierra en muros mis verdaderos anhelos y preocupaciones, —le dije, con la mirada fija en la negrura de su atuendo. “Por eso me gustan las cartas” —proseguí—. “Uno nunca sabe lo que va a salir en cada apuesta...